Finanzas Personales
Finanzas personales
Calendario de los próximos dividendos del Ibex 35: fechas y cómo cobrarlos
- Información actualizada de los próximos repartos del selectivo español
- Los mejores brókers para comprar acciones del Ibex 35
- Conceptos clave, tipos de pagos y fiscalidad

elEconomista.es
02:04 - 11/5/2026Pocos índices europeos remuneran al accionista con la generosidad del Ibex 35. Año tras año, el selectivo español figura entre los más rentables por dividendo del continente, lo que convierte el calendario de los próximos dividendos del Ibex 35 en una herramienta básica para anticipar cobros, programar compras con derecho a estos repartos y entender qué parte del rendimiento de una cartera procede del dinero que las compañías reparten, al margen de la evolución de la cotización.
En esta guía encontrarás la tabla actualizada con las fechas confirmadas y previstas de cada reparto, una explicación de cómo cobrar un dividendo aunque todavía no tengas las acciones en cartera, las diferencias entre el pago en efectivo y el scrip dividend, la fiscalidad aplicable en la declaración de la renta y los riesgos que conviene mantener bajo el radar antes de construir una estrategia centrada en este tipo de pagos.
Conviene tener presente desde el inicio que invertir en bolsa implica que el capital está en riesgo. Las políticas de dividendo no son compromisos contractuales: una compañía puede recortarlas, suspenderlas o aplazarlas en función de sus resultados, su nivel de endeudamiento o el contexto regulatorio supervisado por la CNMV.
Los mejores brókers para comprar acciones del Ibex 35
Freedom24
Comisiones desde 2€ por orden + 0.02€ por ETF
Sin depósito mínimo
Regalo de acciones con la primera recarga
Trade Republic
Comisiones desde 1€ por operación
Depósito de 10€
Cuenta remunerada al 3,04%
eToro
Comisiones desde 1$ por operación
Depósito mínimo 50$
Activo gratis según depósito
DEGIRO
Comisiones desde 1€ por tramitación
Sin depósito mínimo
Reembolso de hasta 100€ de tus primeros costes de transacción y tramitación
Lightyear
Sin comisiones de ejecución ni de custodia en ETF en euros (aplica comisión de la gestora)
Sin depósito mínimo
Una acción gratis valorada entre 10€ y 100€ con el código ELECONOMISTA100
Calendario de los próximos dividendos del Ibex 35
Fuente: elEconomista — Ecodividendo
Cómo se cobran los próximos dividendo del Ibex 35: las fechas clave
Cobrar un dividendo no depende solo de tener las acciones en cartera. También es fundamental tenerlas en el momento exacto que marca el calendario de la compañía. En la práctica son cuatro las fechas que ordenan el proceso, y conviene distinguirlas bien antes de cruzar una orden de compra pensando en el próximo pago.
Fecha de anuncio. Es el día en el que el consejo de administración comunica oficialmente la cuantía del dividendo, el formato (efectivo o scrip, se explican más adelante) y el calendario tentativo. La comunicación se remite a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) mediante hecho relevante y suele coincidir con la presentación de resultados o con la junta general de accionistas.
Fecha ex-dividendo o fecha de descuento. A partir de esta sesión la acción cotiza sin derecho al cobro. Quien compre ese día o después no recibirá el próximo dividendo de la empresa. Por el efecto contable, la cotización suele abrir esa jornada con un ajuste a la baja aproximadamente equivalente al importe bruto que se va a repartir, aunque los movimientos del mercado pueden disimular ese descuento durante la sesión.
Fecha de registro o récord date. Es el momento en el que la compañía consulta el listado oficial de accionistas con derecho a percibir el dividendo. Por la liquidación T+2 vigente en los mercados europeos, la fecha de registro se sitúa habitualmente dos días hábiles después de la fecha ex-dividendo.
Fecha de pago. Es el día en el que el dinero entra en la cuenta del accionista, ya descontada la retención del 19% a cuenta del IRPF. En algunos brókeres el ingreso aparece el mismo día y en otros con un par de jornadas de retraso operativo.
Tener clara esta secuencia es lo que permite saber con certeza cuál es el último día útil para entrar y asegurar el cobro.
Cómo comprar acciones a tiempo para cobrar los próximos dividendos
La operación empieza siempre en el bróker. Para cobrar el próximo dividendo de una empresa del Ibex 35 hay que tener acciones de esa compañía en cartera, y para tenerlas hay que comprarlas a través de un bróker autorizado y supervisado por la CNMV, ya sea el de tu banco o uno especializado. Sin ese paso previo, el calendario no sirve de nada.
A partir de ahí, hay que tener presente que se debe comprar antes de la fecha ex-dividendo. Esa fecha aparece junto a cada empresa en la tabla. Si la fecha ex-dividendo de una compañía es, por ejemplo, un miércoles, basta con tener las acciones compradas el martes para asegurarse el cobro. Quien compre el mismo miércoles o después ya llega tarde al pago de ese trimestre, semestre o año, aunque, eso sí, podrá optar al siguiente reparto unos meses después.
Conviene además dejar margen y no apurar la compra a los últimos minutos de la sesión, sobre todo en valores con menos movimiento, porque la orden podría no ejecutarse. Y al calcular cuánto se va a cobrar realmente, hay que tener presente que el dividendo bruto no es lo que llega a la cuenta: el bróker descuenta la retención fiscal del 19% antes de ingresar el dinero, y la compra de acciones de las grandes cotizadas españolas paga además la Tasa Tobin del 0,2%. Unas cifras a las que habrá que sumar las propias comisiones que el bróker o el banco cobre por facilitar la operación, aunque hay entidades que no aplican tarifas por este concepto.
Tipos de dividendos en el Ibex 35
No todos los dividendos del Ibex 35 funcionan igual. Para entender bien lo que aparece en el calendario conviene cruzar dos preguntas distintas. La primera es cómo paga la empresa: si entrega dinero en efectivo o si ofrece derechos canjeables por nuevas acciones. La segunda es cuándo paga y con cargo a qué resultados: si lo hace antes de cerrar el ejercicio, después de aprobarlo en junta o de forma puntual al margen de su política habitual. Un mismo dividendo combina siempre las dos variables, así que un pago a cuenta puede abonarse en efectivo o en nuevas acciones, y un complementario también.
Tipo de dividendo según la forma de cobro:
- El dividendo en efectivo es la fórmula clásica y la mayoritaria en el Ibex 35. La compañía ingresa una cantidad por acción en la cuenta asociada al bróker, ya con la retención del 19% aplicada. Es la vía que utilizan habitualmente Inditex, Banco Santander, Repsol, BBVA o Mapfre.
- El scrip dividend o dividendo flexible es la otra gran modalidad. Lo usa Iberdrola con su programa de retribución flexible y, en distintos momentos, lo han aplicado Banco Sabadell, Sacyr o ACS. En este caso, la empresa entrega al accionista derechos de asignación gratuita y este elige entre tres opciones, todas con tratamiento fiscal distinto: puede cobrar en efectivo a un precio garantizado por la compañía, vender los derechos en bolsa al precio que estén cotizando esos días o canjearlos por acciones nuevas mediante una ampliación de capital liberada. La fiscalidad de cada alternativa se aborda más abajo.
Tipo de dividendo según el momento del reparto:
- Dividendo a cuenta: se abona durante el ejercicio en curso, anticipando parte del beneficio que la empresa prevé cerrar. Es un adelanto, sujeto a que las cuentas finales lo confirmen.
- Dividendo complementario: llega después de la junta general de accionistas, una vez aprobadas las cuentas anuales, y ajusta el reparto al resultado real. Por este motivo suele ser el de mayor cuantía del año en muchas compañías.
- Dividendo extraordinario: queda fuera de la política ordinaria. Lo aprueba el consejo cuando la empresa dispone de caja sobrante por una venta de activos, una desinversión relevante o un beneficio puntualmente alto. Inditex y el Banco Sabadell han recurrido a esta fórmula recientemente. Ningún inversor debería contar con él como ingreso recurrente.
Fiscalidad de los dividendos del Ibex 35
Cobrar un dividendo es un ingreso, y como tal hay que pagarle a Hacienda por él. La buena noticia es que el sistema español tiene reglas claras, las mismas para todos los dividendos del Ibex 35, y que la mayor parte del trabajo lo hace ya el bróker antes de que el dinero llegue a la cuenta.
El 19% se descuenta antes de cobrar. Cada vez que una empresa española paga un dividendo, el bróker o el banco retiene un 19% para Hacienda y deposita el resto en la cuenta del accionista. Si una compañía reparte un euro bruto por acción, en la cuenta entran 81 céntimos por título. Esa retención es un anticipo del impuesto, no el impuesto definitivo. La cifra final se ajusta cuando se presenta la declaración de la renta del año siguiente.
Para tributar, los dividendos forman parte de la llamada base del ahorro del IRPF, que funciona por tramos: el 19% para los primeros 6.000 euros, el 21% entre 6.000 y 50.000, el 23% entre 50.000 y 200.000, el 27% entre 200.000 y 300.000, y el 30% a partir de ahí. Para la inmensa mayoría de pequeños inversores el tipo aplicable será el 19%, así que la retención del bróker suele coincidir con lo que toca pagar. En la práctica, los dividendos se incluyen en la casilla 029 del modelo, dentro de los rendimientos del capital mobiliario.
Algo muy importante que todo inversor debe tener en cuenta es que las pérdidas se pueden compensar en la declaración de la renta. Cuando alguien vende acciones u otros activos por debajo del precio al que las adquirió originalmente, Hacienda permite usar esas pérdidas para reducir lo que se paga por los dividendos cobrados, hasta un límite del 25% del saldo positivo de los rendimientos del capital mobiliario. Es una vía habitual para suavizar la factura fiscal en años malos en bolsa.
Otro aspecto importante de la fiscalidad de los dividendos es que el scrip dividend tiene un trato distinto al pago en efectivo. Si el accionista vende los derechos en bolsa al precio de mercado, esa venta tributa como una ganancia patrimonial en la base del ahorro, con los mismos tramos del 19% al 30%. Si los vende a la propia empresa al precio garantizado, se considera dividendo en efectivo y se aplica la retención del 19% directamente. Y si elige canjearlos por nuevas acciones, no paga nada en ese momento: el impuesto se traslada al futuro, hasta el día que venda esos títulos. Esta última opción es la más eficiente fiscalmente para quien no necesita el dinero ahora.
Algunas empresas del Ibex 35, como Ferrovial tras su traslado a Países Bajos, pagan dividendos sujetos a una retención en origen distinta a la española. Eso puede generar doble imposición: pagar fuera y pagar otra vez en España. Hacienda permite recuperar parte de lo retenido en el extranjero cuando se hace la declaración, hasta un máximo del 15% en la mayoría de casos. Conviene revisarlo con calma o consultarlo con un asesor.
Una última advertencia útil: la fiscalidad varía según las circunstancias personales y la normativa cambia con cada Ley de Presupuestos. Antes de tomar decisiones de inversión orientadas a optimizar impuestos, lo prudente es contrastar la situación particular con un profesional fiscal o consultar la página de la Agencia Tributaria.
Precauciones al invertir en dividendos en el Ibex 35
Invertir en dividendos tiene un atractivo evidente, ya que permite crear unas rentas recurrentes todos los años, pero también tiene riesgos específicos que conviene conocer antes de construir una cartera centrada en esta estrategia:
- El dividendo no es un sueldo garantizado. Las políticas de retribución dependen de los resultados de la empresa. Cuando los beneficios caen o cambia el plan estratégico, el primer ajuste suele venir por el lado del dividendo. Telefónica recortó a la mitad su pago en los últimos años para reducir deuda, y Enagás también ha rebajado su retribución. Confiar en una rentabilidad histórica sin mirar la salud financiera actual es la trampa más común.
- Una rentabilidad muy alta puede ser una mala señal. Cuando una compañía del Ibex 35 ofrece una rentabilidad por dividendo del 8%, 10% o más, antes de comprar conviene mirar por qué. En muchos casos esa cifra abultada se debe a una caída fuerte de la cotización por deterioro del negocio, no a un aumento del pago. Es lo que se conoce como trampa del dividendo: el porcentaje atrae al inversor justo cuando el mercado anticipa problemas en la empresa.
- El precio descuenta el dividendo el mismo día del pago. En la fecha ex-dividendo, la acción suele abrir con una caída aproximadamente equivalente al importe que va a repartir. Comprar el día antes, cobrar el dividendo y vender después no genera dinero gratis: el ajuste de la cotización compensa el ingreso, y encima quedan por pagar la retención fiscal y las comisiones del bróker.
- Cuánto reparte la empresa de lo que gana importa más que la cifra suelta. Una compañía que entrega a los accionistas casi todo su beneficio tiene poco margen para aguantar un ejercicio flojo sin recortar el pago. Otra que reparte la mitad o menos cuenta con un colchón mayor para mantener su política de retribución cuando vienen mal dadas. Mirar esa proporción, junto al nivel de deuda, da una idea más realista de si el dividendo es sostenible.
Empresas del Ibex 35 con mayor rentabilidad por dividendo
La rentabilidad por dividendo, que se obtiene al dividir el pago anual entre la cotización de la acción, varía cada día porque el precio del título también lo hace. Las cifras que aparecen aquí corresponden a estimaciones de mercado para el ejercicio 2026 publicadas por casas de análisis y a la información remitida a la CNMV por las propias émpresas. Conviene tomarlas como una foto del momento, no como un dato fijo.
El bloque de utilities y energía concentra las retribuciones recurrentes más altas del selectivo. Naturgy ha fijado un dividendo suelo de 1,80 euros por acción para 2026, lo que a los precios actuales se traduce en una rentabilidad cercana al 6,8% para 2026 y al 7,2% en 2027, según las estimaciones. Logista, distribuidora de tabaco y productos farmacéuticos, mantiene una de las retribuciones más estables del Ibex 35 y se mueve históricamente por encima del 6%, gracias a un pago complementario abultado en febrero. Repsol y Enagás también figuran entre las cotizadas con rentabilidades estimadas en el rango del 5-7%, aunque en el caso de Enagás conviene tener presente las recientes revisiones a la baja de su política de retribución.
A esa primera línea de dividendos recurrentes se suma un bloque amplio de cotizadas defensivas y financieras con rentabilidades atractivas. Iberdrola, que paga mediante su programa de retribución flexible, ofrece una rentabilidad estimada en el entorno del 4-5% y añade la ventaja de poder reinvertir vía nuevas acciones. Unicaja, BBVA, CaixaBank y Bankinter se mueven en la franja del 4-6%, mientras que Acerinox, Mapfre, Redeia e Inmobiliaria Colonial completan el grupo de cotizadas que rondan o superan el 5%. La rentabilidad ordinaria de Banco Sabadell también se sitúa en esa banda del 6-7%, al margen del extraordinario que protagoniza este 2026.
Y es ese extraordinario el que distorsiona la lectura habitual del ranking. Si se toma la retribución total ofrecida por las empresas españolas en 2026, Banco Sabadell encabeza este año el listado de rentabilidades estimadas, pero por un motivo puntual: la entidad ha aprobado un dividendo extraordinario de 0,50 euros brutos por acción vinculado a la venta de su filial británica TSB al Banco Santander. Ese pago, equivalente a unos 2.500 millones de euros, eleva su rentabilidad por dividendo prevista para 2026 hasta el entorno del 20%, según estimaciones. El abono se espera a finales del mes siguiente al cierre de la operación de venta, con el 29 de mayo como fecha apuntada. Es un caso ilustrativo de por qué conviene separar lo recurrente de lo puntual al comparar empresas: lo extraordinario sube mucho la foto de un año, pero no se repite al siguiente.
Antes de utilizar este ranking como referencia, conviene matizar tres cosas. Las cifras cambian día a día con la cotización, así que una caída de la acción dispara el porcentaje de rentabilidad y eso no siempre es buena noticia. Porque el mercado no suele regalar nada, así que una depreciación de las acciones frecuentemente lleva consigo un problema del negocio que puede comprometer el dividendo a medio plazo. La composición del Ibex 35 también se revisa periódicamente, lo que puede modificar el listado de cotizadas que entran o salen del grupo. Y los datos publicados por Bolsas y Mercados Españoles (BME), junto con la información oficial que cada cotizada remite a la CNMV, siguen siendo las referencias más fiables para confirmar cifras concretas en cada momento.
Preguntas frecuentes sobre invertir en dividendos del Ibex 35
Últimos artículos sobre finanzas
La guía de inversión de los analistas de Freedom24 para 2026
El «escudo» de los 100.000 €: estrategias para optimizar el ahorro en el mercado europeo
Invertir en ETF cada vez convence más a los españoles estos son los fondos cotizados más populares de nuestro país
El sector de defensa europeo en 2026: el mayor ciclo de rearme en medio siglo y dónde encontrar oportunidades para los inversores
ETF de oro en España 2026: cómo elegir entre EGLN y 4GLD

